Diseccionando al murciélago (I)

Batman. O como los miedos de un solo hombre pueden convertirse en un símbolo. El alter-ego del millonario Bruce Wayne, o, por el contrario, su verdadero rostro tras quedar huérfano durante su infancia. El protector de Gotham. El estandarte de DC Comics, con permiso del ultimo hijo de Krypton, y que al contrario de este, no tiene superpoder alguno, sino que se basa en su intelecto y diversos avances tecnológicos y científicos para crear artilugios que faciliten su lucha contra el crimen. Y es precisamente en esto, en su contexto netamente posible, en donde radica su principal atractivo, al menos para el que esto suscribe.

Cuando el personaje hizo su primera aparición en la revista Detective Comics nº27, durante el mes de Mayo de 1939, con aquella historia titulada El Caso del Sindicato Químico, sus creadores, Bob Kane y Bill Finger (aunque solo le es reconocida la autoria al primero) no tenían ni la mas remota idea de los derroteros por los que el hombre murciélago iba a pasar a lo largo de su dilatada carrera. Y me gustaría hablaros en estas lineas sobre, a mi juicio, dos etapas fundamentales del caballero oscuro. Dejando a un lado en esta ocasión la magnánima serie animada que vio la luz en el año 1992 , y de la que mi compañero Josmachine nos hablo hace unos días (podéis leer la primera parte de su especial aquí), los principales culpables de los mejores momentos del personaje en la gran pantalla han sido los directores Tim Burton, en un primer momento, y mas recientemente el amado y/u odiado a partes iguales, Christopher Nolan.

Tim-Burton Pero detengámonos por un instante en la figura de Burton, que no hay prisa alguna. Contratado como director del film en el año 1986, no fue hasta dos años mas tarde, tras el éxito obtenido por Beetlejuice (1988) cuando la productora dio luz verde al proyecto. Para encargar al justiciero enmascarado se barajaron multitud de nombres, pero, con mas controversia de la debida, Michael Keaton fue el elegido. Habiendo sido reconocido como un actor meramente cómico, la elección de Keaton como Bruce Wayne/Batman resulto francamente arriesgada. El publico no confiaba en un actor de tal calibre para interpretar un personaje como Wayne, pero Burton confiaba en que la actitud nerviosa y atormentada que expresaba el rostro de Keaton se ajustaba a la perfección a su visión sobre el personaje. Decisión que creo, sin lugar a dudas, marco el tono para el binomio del murciélago ideado por Burton con el paso de los años.

Porque, y aun con las dificultades manifiestas previas al comienzo del rodaje, Burton tuvo muy claras las ideas y ambientes que quería para con el personaje, y lo llevo a su mundo, a su origen, a las calles de Gotham que habían convertido a un niño bien en un símbolo capaz de cambiar las cosas. Pero el merito no es solo suyo. Como no podía ser de otra forma, todo personaje, y sobre todo dentro del noveno arte, tiene a su némesis. Y, aun entre un sinfín de villanos y miembros de hampa de sobra conocidos por todos, en el universo de Batman siempre ha destacado la figura del Joker, ese bufón de pelo verde y sonrisa eterna, que, aunque pueda parecer inverosímil, es mas parecido a la figura de Batman que lo que se podría llegar a pensar, pues, a mi juicio, uno complementa al otro, la razón de la existencia de ambos se basa en su existencia mutua, de ahí que sea uno de los puntales del citado universo.

Para encarnar al Joker en la ficción no había nadie mejor que Jack Nicholson (volveremos a revisar con rotundidad esta afirmación dentro de muy poco…), que , sin duda, nos regala una interpretación para el recuerdo. El protagonista, entre otras, de El Resplandor (id Stanley Kubrick, 1980), nos brinda algo imperecedero, un personaje único y diametralmente opuesto a todo lo que había realizado el actor neoyorquino hasta entonces.

Con evidentes puntos de referencia con obras del calibre de La Broma Asesina, de Alan Moore y Brian Bolland, ademas de El Regreso del Caballero Oscuro, de Frank Miller, la cinta supone absoluto punto de referencia tanto para el cine meramente comercial como para futuras adaptaciones pijameras (no dejo de pensar que la existencia de The Avengers – Joss Whedon, 2012, se debe en gran parte tanto al Batman de Tim Burton como al Superman de Richard Donner, que ya es decir) y no seria mas que el principio, ya que, según declaraciones del propio Burton, la total sincronía de Batman con la retorcida mente del director no se daría hasta la segunda entrega, unos años mas tarde, con Batman Vuelve, en 1992.

Batman_Returns_-_Batarang Con Danny Elfman encargándose una vez mas del apartado musical para la ocasión (el tema principal es icónico, se que lo sabéis), en esta segunda entrega, y ambientada en un ambiente totalmente navideño, se redondea la cosa con nuevas caras como las de Danny DeVito, Michelle Pfeiffer o Christopher Walken. Aun con el listón tan alto dejado por la primera entrega, siempre he sentido una especial atracción por esta segunda entrega. Batman Vuelve me parece aun mas redonda que su antecesora, con un guion estupendo capaz de no decaer en ningún momento y sosteniendo a un triunvirato de actores mágico. La evolución de Bruce Wayne/Batman, Oswald Cobblepot/Pinguino y Selina Kyle/ Catwoman es de las que sientan cátedra. Burton desatado como en contadas ocasiones, el murciélago visto desde su perspectiva.

Al igual que el Joker de Nicholson, se me hacen mas evidentes las similitudes entre el personaje de Batman y Pinguino que las diferencias existentes entre los mismos. A saber, ambos son huérfanos cuya vida se ha desarrollado en la oscuridad, cuya verdadera naturaleza permanece oculta la mayoría del tiempo, y cuyas aspiraciones en referencia a lo que esperaban ser y lo que son en realidad hace que sean como los dos lados de un mismo espejo. 12528202128552 Con este díptico se cerraba una etapa exitosa para el personaje en el mundo del cine, una etapa marcada por el tono oscuro y perturbador que Tim Burton quiso plasmar en pantalla, tanto en esta como en la mayoría de sus obras. Pero no seria la ultima, ya que después de unos años vagando por un árido desierto, quiso alguien dedicar su tiempo a realizar una trilogía a modo de reboot de la franquicia…

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3 Respuestas a “Diseccionando al murciélago (I)

  1. Yo también prefiero ‘Batman vuelve’. Me parece mucho más redonda, cierto, y además se nota que Burton había aprendido de la experiencia de dirigir la primera parte. Gotham también parece mucho más grande y creo que, en general, la película es mucho más seria y mucho más oscura. Y, claro, me chifla ese marco navideño y terrorífico.

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  2. Pingback: Diseccionando al murciélago (II) | Antiegos·

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