Hablemos de revistas (I)

Acabo de tomar una decisión, sí ahora mismo, justo antes de ponerme a escribir esta entrada: no voy a volver a comprar más revistas de cine. Evidentemente, esta afirmación tan rotunda significa que hasta el momento he comprado revistas de cine y que ha pasado algo que me ha hecho cambiar de opinión respecto a ellas. Bien, pues sí he cambiado de opinión, pero no ha sido un cambio de la noche a la mañana, se ha ido gestando durante años en los que mes a mes la información efímera de los estrenos se ha ido haciendo más irrelevante y carente de interés. No me apetece, sin embargo, liarme a explicar los motivos de mi decisión, al menos los que tienen que ver directamente con las publicaciones. No quiero hacer una crítica de lo que me parece mal y lo que me parece peor o de cómo han ido cambiando a lo largo de los años. Si quisiese hacer una queja formal se la haría a ellos directamente, aunque, de todos modos, para qué. Uno de los motivos (personales) que encuentro para dejar de comprar revistas es que con Internet estoy más que servido casi en tiempo real. Cuando empecé a comprar las revistas, aparte de carecer de la opción internetera, mi formación cinéfaga prácticamente acababa de empezar y cualquier dato que entrase por mis ojos era nuevo y excitante. Hoy en día, diecinueve años después, mis intereses son muy diferentes.

Mi afición por las revistas de cine empezó en el año 1989 cuando, seducido por la promesa en portada de un increíble monográfico sobre Batman, “50 años de Batmanía”, tuve que convencer a mi padre para que me dejase las 350 pesetas que creo que costaba y así hacerme con mi primer Fotogramas. Recuerdo la avidez con la que consumí el contenido de aquella revista. Era una revista pesada, con muchas páginas, mucho texto, muchas fotos y una ingente cantidad de datos que, a partir de ese momento, empecé a guardar en mi cabeza con la clara intención de usarlos, entonces sin saber exactamente de qué manera. Aquel Fotogramas nº 1756 me descubrió, además, La broma asesina, cómic que con el tiempo se convertiría en uno de mis favoritos y que fue el que me empujó a buscar otro tipo de tebeo, uno que, hablase de superhéroes, de monstruos o de lo que fuera te trataba como una persona inteligente y adulta. El número de octubre de 1989 fue la primera revista de cine que me compré pero ni mucho menos la última y ahora, echando la vista atrás, me doy cuenta de que aquella revista produjo un “click” en mi cabeza despertando mi interés por el cine mucho más allá de la afición de un mero espectador. He comprado Fotogramas durante estos diecinueve últimos años, mes a mes, puede que tan solo con un parón durante una época en la que le puse los cuernos con Cinemanía. Después, en uno de los absurdos más alucinantes del mundo, empecé a comprarlas las dos poniéndome de excusa que así podía contrastar las información. Ay, que tiempos tan ingenuos aquellos. Haciendo una sencilla multiplicación compruebo con horror que he comprado en mi vida mucho más de 200 números de Fotogramas. Si la revista hubiese costado 350 pesetas durante todos estos años me habría gastado unas 70.000 pesetas. Soy perfectamente consciente de que son cifras a la baja porque ni Fotogramas ha mantenido los precios ni yo he comprado tan solo 200 ejemplares. De cualquier manera, estoy seguro de que me ha enriquecido mucho más de lo ahora conscientemente soy capaz de vislumbrar. El próximo día les hablaré de la felicidad que me aportó Ediciones Zinco a principios de los noventa con unas publicaciones que aún hoy me parecen geniales. Continuará…

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16 Respuestas a “Hablemos de revistas (I)

  1. Yo antes también me compraba esa revista. Aguardaba espectante la llegada su llegada al kiosko todos los meses y me lo leía casi todo, pero la falta de sitio en casa para guardar tantas como tenía,y la antipatía que empezaban a despertarme algunos de los personajes a los que dedicaban sus páginas, me hizo dejar de comprarla. Probé con Cinemania, con el nº 2, por cambiar de aires, y no me convenció, así que desde hace años no entran revistas de cine en casa.

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  2. Buenas, yo soy de los que todavía se compra las dos revistas, es más, he publicado en las dos (como dibujante), y la verdad es que cada vez me cuesta más comprarlas, entre otras cosas porque sus portadas se parecen cada día más a las de Cosmopolitan o cualquier otra revista de moda y cuesta divisarlas en las estanterías de las librerías, en fin que entre la moda Cosmo y la generación Playstation las revistas de cine son cada vez menos de cine, pero yo las seguiré comprando, las dos, no me matan, pero me hacen menos aburridos algunos viajes en Renfe.
    P.D: si algún día vuelvo a publicar en alguna (cosa difícil) espero hacerte cambiar de idea.
    Saludos

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  3. ¿dejas de comprar una revista de cine por ahorrarte dinero? menuda excusa!, no porque te parezcan malos los repotajes, los cíticos, aburrido el sobrino, casto el mirón, etc etc.

    podá gustarte o no una revista, pero di una razón,no vayas de pobretón, hombre.

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  4. Puf, yo ya hace tiempo que dejé de comprar Fotogramas (que antes también compraba y decoraba mis carpetas o así con sus fotillos cinéfilas).

    Lo de Batman que dices me parece curioso. Precisamente, la única vez en mi vida que he comprado una Superpop fue una que daban un troquelado (no a escala real, pero bueno) de Batman super tocho. De la peli. La revista la tiré (o se la di a mi hermana).

    Nada, que espero tu comentario de las revistas de Ediciones Zinco. Supongo que las de cine de terror, eh pillín. Tenían también de Rol y de Lucha libre, que molaban mil. Ains que tiempos, que tiempos…

    Saludos!

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  5. Yo soy mucho más frívola e insustancial y la revista que compraba-coleccionaba era Ragazza, cuyo lanzamiento al mercado me pilló en esa edad tan difícil. Antes compraba la Superpop y tenía la habitación llena de posters, pero llena, llena. Y el Nuevo Vale también formó parte de mi lectura semanal.

    Así estoy, fatal de la vida.

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  6. No sabes cuánto te comprendo. Me está ocurriendo lo mismo. La compré el domingo después de también 20 años y lo hice más por inercia que por interés. Hoy día ya no tiene tanto sentido. Mirar esas fotos publicadas que ya hemos visto repetidamente no estimula tanto. Y el contenido pues la verdad ha bajado en calidad de forma increíble.

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  7. Me fundía tanta pasta en revistas y cómics que no llegaba a fin de mes. Así que desde hace años sólo pillo cuando ingreso en el hospital. Y sigo sin llegar a fin de mes. Fotogramas, fangoria, fantastic magazine, 2000 maniacos, ajoblanco… ains! ♫recuerdoooos♫

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  8. Ricardo Mella: Bueno, ya te digo, en mi caso el redescubrimiento de Batman fue en su cincuenta aniversario con “La broma asesina” y “El regreso del señor de la noche”. Después no recuerdo haber leído nada del personaje que me haya gustado tanto como aquellas. Lo más parecido la serie animada de Bruce Tim que era genial.

    Pablo: ¡Es verdad! Qué sensación esa de estar esperando a que llegue final de mes para ir al kiosko a hacer el cargamento. Esperaba con ilusión las portadas y los artículos.

    Caye: Qué razón tienes, amigo. Ahora todas las revistas parecen iguales. Funcionan con un estilo modernillo que no mola nada. Madre mía, que viejo estoy. Por cierto, si publicas en alguna avisa, que esa me la agencio.

    Zinquirilla: Bueno, creo que esa no es el motivo que reflejo en el post. Si fuese por dinero no me habría gastado tanto durante tanto tiempo. Y que no me compre de cine no quiere decir que no me compre de otras. Además tengo que dejar un hueco para que vosotros comentéis y digáis en que han cambiado, tal como estáis haciendo. 🙂

    Galahan: Ah, esa es otra. Los recortes. Yo llegué a tal punto de obsesión con mis revistas que si había alguna foto, poster o algo que quería recortar me compraba otra para no estropear la primera. Y sí, das de pleno con lo de Ediciones Zinco.

    Ruth: Claro, es que esas revistas que comentas siempre han estado mal vistas. Eran, como bien dices, revistas insustanciales. Pero es que, querida, en eso mismo se están convirtiendo las revistas que yo comento.

    Dr. Strangelove: Esa es precisamente la palabra: inercia. Lo que hoy nos aporta Internet es mil veces más de lo que nos aportaban las revistas hace 20 años. Pero no cambio por nada del mundo los el ritual en el que me sumía cuando abría la primera página de la revista del mes. Era estimulante.

    Pablo: Tío, eres el mejor.

    Fétido: Buenoooo, qué grandes títulos nombra, amigo. A mi me pasaba igual. A veces tenía que renunciar a alguna de las revistas, pero siempre había algunas que era impepinables. Salute.

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  9. Costaba eso de verdad???

    Creo q mi primer fotogramas fue el de Ghost, con el Patrick en portada. Lo tire hace dos años por cierto. Entonces decidi ir desaciendome del material antiguo ( …total ya tenia internet… te suena?).
    Aun asi, para mi sigue siendo una delicia leer el fotogramas, yo las dejo en un revistero al lado del trono ( ya me se los geles y los champús, en portuges tambien).

    Por cierto no me heches la bronca si no actualizo ultimamente, esto pensando en dejarlo una temporada…

    Ese final con las ediciones zinco me ha dejado la baba colgando… no tardes en continuar tu relato.

    salu2

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  10. Llega la hora de las confesiones… Compré una vez la revista “Vale” y varias veces “Cosmopolitan”.

    La primera la guardo en alguna parte que no recuerdo, las otras las tiré la semana pasada. Ains… Qué peso me he quitado de encima. Eran bien gorditas, oiga 😄

    Un beso, Jos.

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  11. Es cierto, aquella serie era francamente buena. Hicieron una buena síntesis de lo mejor del Batman clásico de los comics con lo mejor del Batman de las películas (como la música, por ejemplo). Adoraba esa serie.

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  12. Yo recuerdo tener el fotogramas en casa de toda la vida, y todos los meses estaba deseando q mi padre lo trajero, pero la verdad es q de unos mese a esta parte no tengo ningun interes en leerlo, dejo q pasen dias antes de echarle una ojeada por encima.

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  13. Yo hace años que dejé de comprar revistas regularmente. Supongo que la causa fue que cada vez las leía menos. Las últimas que compré, tan sólo las ojeaba en el camino en metro a casa. Después se quedaban olvidadas en un cajón. Con el tiempo he perdido ese conocimiento de saber todo lo que se estaba cocinando, a favor de intentar sorprenderme un poco más, aunque siempre gusta estar informado.

    La más entrañable, Imágenes de actualidad, que recuerdos. Aunque si volviese a salir Travelling, volvería a comprarla.

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